Blog

Mundo (4)

A escala global, más de 112 millones de donaciones de sangre se realizan cada año en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (2017). Sin embargo, los bancos de sangre requieren una donación constante para abastecerse ya que la vida de los glóbulos rojos y de las plaquetas es de poco tiempo.

No obstante, hay quienes no se les permite donar sangre. En muchos países del mundo, las personas homosexuales están incluidas en este grupo de hombres y mujeres no aptas para la donación.

Según un artículo¹ publicado por la página web de CNN(Cable News Network) en Español, esta prohibición fue implementada por la FDA (Food and Drug Administration o Administración de Alimentos y Medicamentos, por sus siglas en inglés) y entró en vigencia en EE. UU. en 1983, cuando la crisis del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) -causante del sida- se hizo presente.

Esta concepción está basada en el presunto riesgo exponencial que existe en la población masculina que mantenía relaciones sexuales con otros hombres infectados por el virus y, por ello, tener hepatitis u otras enfermedades que se transmiten por vía sanguínea. Para ese entonces, el VIH era una enfermedad desconocida y los hospitales no estaban preparados para analizar la sangre y determinar si estaba o no infectada del virus.

En los últimos años, el control del Sida ha mejorado notoriamente y ahora los análisis de sangre pueden detectar la presencia del virus, por ende, países latinoamericanos como Argentina, Chile y México no tienen restricción alguna en cuanto la donación por parte de la comunidad LGBTI, a diferencia de Venezuela.

De hecho, en el servicio web de la Sociedad Venezolana de Hematología de Venezuela informan que no deben donar sangre “los hombres que hayan tenido sexo con hombres”.

Cuando un ciudadano venezolano decide iniciar el proceso de donación de sangre, el personal médico procede a entregar un formulario donde el individuo dará información de sus antecedentes y así conocer si es apto para ser donante. Entre las preguntas que hacen alusión a la orientación sexual de las personas se encuentran: ¿Ha tenido usted relaciones sexuales con otro hombre, aunque sea una sola vez? (dirigida a hombres) y ¿Ha tenido usted relaciones sexuales con un hombre bisexual, aunque sea una sola vez? (dirigida a mujeres).

¿Esto se podría considerar como discriminación?

Efectivamente, el simple hecho de menospreciar a cierta parte de la población, solo porque su orientación sexual los hace teóricamente más propensos a sufrir enfermedades, evidencia una discriminación sistemática por parte de los representantes de los organismos correspondientes, en este caso el Ministerio del Poder Popular para la Salud.

Las defensoras y defensores de los derechos LGBTI consideran que se deberían analizar las prácticas de riesgo del donante, como las relaciones sexuales sin protección o el consumo de drogas y no su orientación sexual.

Aún así, para constatar que la información sea cierta, toda la sangre debe ser analizada meticulosamente antes de ser puesta a disposición del hospital para descartar que exista alguna enfermedad y así determinar que el plasma pueda ser utilizado, por lo que no se debería excluir a los homosexuales.

En la sociedad donde vivimos, sabemos y reconocemos que más allá de simples normas institucionales existen estereotipos que generan estigmas sociales, que promueven el odio y la discriminación. Tenemos como tarea romper todos esos patrones discriminatorios y de violencia que no permiten un desenvolvimiento sano de los integrantes de nuestra sociedad.

Sanitas Venezuela indica que “Con una sola donación se puede ayudar al menos a tres (3) pacientes, porque la sangre se puede fraccionar en glóbulos rojos, plaquetas y plasma o crioprecipitado (subfracción del plasma)", por ende, al negarles la posibilidad a individuos homosexuales sanos de ser donantes, inhabilitan la oportunidad a tres personas de permanecer con vida.

Basta de prejuicios sin sentido, debemos luchar y exigir a los gobiernos y sus representantes que se nos garanticen y respeten nuestros derechos como seres humanos.

Salvar vidas, nos hace humanos.

Leer más…

NI UN PASO ATRÁS EN EL DERECHO A AMAR

Hoy, después de que Marielle fuera ejecutada en un crimen político en el centro de una de las principales capitales del mundo, continuaremos exigiendo respuesta por su asesinato.

“Las rosas de la resistencia nacen del asfalto. Aunque recibamos rosas, seguiremos con los puños cerrados, hablando de nuestro lugar de existencia frente a las órdenes y los desórdenes que afectan a nuestras vidas.” Esto es lo que mi pareja, Marielle Franco, dijo en el Pleno del Ayuntamiento de Río de Janeiro el 8 de marzo de este año. Ese día, que siempre ha representado la lucha de las mujeres, marca también nuestra resistencia contra todas las formas de opresión. Y en un momento en que el conservadurismo gana terreno, el pan de cada día de dos mujeres que se aman es la lucha y la resistencia.

Y fue así, con lucha y resistencia, como Marielle se enfrentó a días muy difíciles en el ejercicio de su mandato como concejala, porque ser una mujer negra, lesbiana, feminista, de favela y de izquierdas en una cámara repleta de hombres blancos y ricos, símbolos de los sectores que representan todo el atraso político de este país, fue un acto continúo de persistencia. Uno de los días más dolorosos de esa travesía fue el intento de obtener la aprobación del Proyecto de Ley de Visibilidad Lésbica.

El texto fue rechazado por dos votos y la frustración de Marielle, muy grande. Fue un debate que la concernía personalmente: era una expresión clara de la negación de su vida personal, la negación de nuestro amor. La fortaleza con la que se presentaba en el Pleno no era la misma que cuando estábamos juntas.

Profundamente disgustada, fue al baño para llamarme y me contó llorando que habían vetado el proyecto. Como hacíamos siempre, nos tranquilizamos y nos dimos fuerza. Porque cuando amamos, somos compañeras en todo el sentido poético y político de la palabra. Aunque estaba triste, acudió igualmente al pleno, como siempre hacía, y denunció la bancada fundamentalista, racista y homófoba que domina la cámara. Marielle era consciente de su responsabilidad para con nuestras causas y nuestras luchas.

Recordar esto casi tres meses después del crimen brutal que segó la vida de mi mujer significa reafirmar nuestro amor y nuestra lucha para vivirlo. Hoy, después de que Marielle fuera ejecutada en un crimen político en el centro de una de las principales capitales del mundo, continuaremos exigiendo respuesta por su asesinato. Pero no una respuesta cualquiera. Reafirmaremos todos los días que su lucha sigue y que no daremos ningún un paso atrás en el derecho a amar.

En el país que más mata a su población LGBTI y que niega derechos a las llamadas minorías políticas, Marielle y nuestra historia de amor representan una fuerza inspiradora para la lucha, pero también, y sobre todo, para el libre ejercicio del afecto y los sentimientos. Seguiremos reafirmando constantemente que existimos y que nuestras vidas importan. Y así, por ella, por nosotras, seguiremos luchando para que nada nos frene y para que lo que nos defina sea siempre el amor.

Leer más…

Tras 11 años de trabajos, la OMS ha decidido que la transexualidad, que es un desorden de la identidad de género, salga del apartado de enfermedades mentales y entre en el de los comportamientos sexuales.
Este lunes se publicó una nueva edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la cual la entidad anunció que retiró la transexualidad de la lista de trastornos.

La actualización de este documento se da luego de casi tres décadas en las que no se incluían ni excluían alteraciones del estado de salud al listado.​​Según la OMS, la transexualidad era considerada un desorden de la identidad de género y por lo tanto una enfermedad mental. Sin embargo, por años la comunidad LGTBI ha buscado cambiar eso y reivindicar sus derechos.

"Queremos que las personas que padecen estas condiciones puedan obtener la ayuda sanitaria cuando la necesiten", explicó en rueda de prensa el director del departamento de Salud Mental y Abuso de Substancias de la OMS, Shekhar Saxena en rueda de prensa.

Saxena, además indicó que la transexualidad dejó de ser considerada una enfermedad mental "porque no hay evidencias de que una persona con un desorden de identidad de género deba tener automáticamente al mismo tiempo un desorden mental, aunque suceda muy a menudo que vaya acompañado de ansiedad o depresión" y agregó que este señalamiento puede desembocar en una estigmatización y reducir las oportunidades para buscar ayuda sanitaria.


La Clasificación Internacional de Enfermedades reúne todas las dolencias, desórdenes, condiciones y causas de muerte para estandarizar y obtener datos estadísticos y epidemiológicos que le puedan servir a los distintos países para planear sus programas y recursos enfocados a la salud pública.

Durante los últimos 11 años la Organización Nacional de la Salud estudió la información científica más reciente entregada por personal médico de todo el mundo para así actualizar el listado. 

Leer más…

Resultado de imagen para transgenero republica dominicana

El  asesinato de Rubi Mori el 3 de junio del 2017, pone de relieve la violencia extrema a la que están expuestas muchas mujeres trans de República Dominicana, por ende existe la necesidad de que se refuerce la protección legal a los grupos discriminados.

 


 

Amnistía Internacional se encuentra preocupada por la situación de las personas trans, tanto por tratarse de un colectivo que es objeto de las formas más graves de violencia, como por las dificultades que tienen para que se reconozca legalmente su género sentido.

Según el Observatorio Trans de Personas Asesinadas, entre el 1 de enero de 2008 y el 31 de diciembre de 2016, se registraron 2.343 homicidios de personas trans, de los que 1.834 se produjeron sólo en América Central y del Sur. El último asesinato se producía en República Dominicana, donde Jessica Rubi Mori era brutalmente asesinada el pasado 3 de junio del 2017.

"El horroroso asesinato de Jessica Rubi Mori es un trágico recordatorio de que las autoridades dominicanas deben tomar medidas más firmes para erradicar la discriminación, incluida la basada en la identidad de género y la orientación sexual", afirmó Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de AI.

El cuerpo de Jessica Rubi Mori (cuyo nombre legal era Elvis Guerrero), trabajadora sexual transgénero y activista de la organización comunitaria Este Amor, fue encontrado descuartizado el 3 de junio de 2017 en un terreno baldío del municipio de Higüey, en el este del país. Los medios de comunicación han informado de la detención de un sospechoso.

Según Cristian King, director ejecutivo de TRANSSA (Trans Siempre Amigas), hasta la fecha sólo han sido declaradas culpables cuatro personas en los 38 casos de homicidio de mujeres transgénero que ha documentado la organización desde 2006. King dijo a Amnistía Internacional que su organización trabaja en estrecha colaboración con la Unidad de Derechos Humanos de la Procuraduría General de la República en casos recientes.

Las organizaciones LGBTI dominicanas llevan tiempo pidiendo una ley sobre identidad de género para proteger los derechos de las personas transgénero, recordó Amnistía Internacional.

En el 2016 se elaboró una propuesta de Ley Antidiscriminación para abordar la arraigada e histórica discriminación que afecta a numerosos grupos del país, sobre todo la basada en la identidad de género, la orientación sexual y la etnia, entre otras categorías. El proyecto de ley aún no ha sido presentado al Congreso.

“Las autoridades dominicanas deben seguir trabajando con los grupos de la sociedad civil para dar efecto a estas propuestas. Este crimen debe investigarse de forma independiente e imparcial. Las autoridades deben tomar todas las medidas necesarias para descubrir cualquier motivación potencialmente discriminatoria del crimen.”

Según un estudio de la coalición Comunidades Vulnerables del Caribe (CVC) publicado en 2012, en la República Dominicana menos del 35% de trabajadoras sexuales transgénero han terminado la enseñanza secundaria. Expulsadas de la educación, muchas empiezan a ejercer el comercio sexual con tan sólo 16 años. Esta exclusión social temprana las lleva a la pobreza y a sufrir más violencia. Las personas transgénero suelen verse empujadas a hacer trabajo sexual, en un contexto de criminalización, lo que las expone más aún a sufrir abusos policiales y detenciones arbitrarias.

El estudio halló asimismo que el 80% de las mujeres transgénero que ejercen el trabajo sexual consideraba que estaban más discriminadas por ser trans que por ser trabajadoras sexuales. Más del 35% de las mujeres transgénero que se dedican al trabajo sexual había sufrido violencia física mientras caminaban por la calle, más del 40% la había sufrido de manos de sus clientes y más del 20%, de su pareja. El 80% habían sido arrestadas o detenidas al menos una vez, y el 36% habían mantenido relaciones sexuales con policías para evitar la detención.

El terrible asesinato de Rubi Mori en la República Dominicana, pone de relieve la violencia a la que están expuestas muchas mujeres trans del país. Desde Amnistía Internacional manifestamos la necesidad de que se refuerce la protección legal a los grupos discriminados

Leer más…
RSS
Envien un correo cuando exiten nuevos elementos en esta categoria –